VIAJE 2011
JUJUY - PURMAMARCA
En esta oportunidad el
turno le tocaría a la Puna Argentina, más específicamente a la Provincia de JUJUY, por los alrededores de la hermosa ciudad de Purmamarca. Los recorridos propuestos en los meses previos al viaje cambiaban
constantemente. Se proponían y se discutían en el grupo y se cambiaban. Al
principio se pensó en hacer el recorrido de Tilcara a Callilegua, pasando de la
Quebrada a las Yungas, el cual según las fotos obtenidas era espectacular, pero
debido a la imposibilidad de contar con asistencia por lo escarpado del terreno
(ante una eventualidad no tendríamos muchos medios para seguir adelante) se
decidió cambiarlo. Descartado este recorrido se plantearon otros, por ejemplo
Tumbaya – Punta Corral – Tilcara, el cual también fue descartado por lo
pronunciado de la pendiente de la bajada a Tilcara. Finalmente después de
muchas idas y vueltas se definió el recorrido, el cual sería el siguiente:
·
Para el primer día partiríamos de Tumbaya hasta Punta Corral y se volvería
por el mismo camino,
·
Para el segundo día se partiría de Purmamarca hacia la cima de la Cuesta de
Lipan,
·
Para el tercer día se llegaría a una comunidad aborigen desde Purmamarca
por el camino de la Cuesta del Lipan denominada Huachichocana.
En esta oportunidad el
número máximo que nos permitía el motorhome (a partir de este año empezamos a
viajar con “la mula” y, por la calidad del mismo, creemos que seremos firmes
clientes cada año) era de 20 personas (bastante bien apretadas….). De los 20
que habían confirmado inicialmente con la puesta de la seña de $1000 se
bajaron, por diferentes motivos, Martin y Pedro, los cuales fueron rápidamente
reemplazados por el Dr de las Curucuchas Roberto S. y el Dr Ococha quien tuvo
que reprogramar todo su trabajo con dos días de aviso…un grande Ococha!!!. La lista
definitiva se cerraría entonces con los siguientes nombres: Ariel,
Fernando, Germán, Fabián, Riki, Adrian, Roberto, Cesar, Javier, Gonzalo, Lucio,
Jorgito, Luis, el Fino Fratari, Ococha, eitin, Miguelon, YOYO, el Cholo y
Santiago.
Nos juntamos como
siempre en Lomas el miércoles 08 de noviembre a las 13 hs. A diferencia de
otros viajes, en esta oportunidad tendríamos que cargar con un tráiler porque
las bicis y los bolsos no entraban en el motrohome. El padre del pollo nos
consiguió en carácter de préstamo un tráiler que es utilizado por su grupo de
ciclistas (ruteros) y lo pusimos a punto para el viaje (service gral, cambio de
cubiertas y calcomanía warperiana fueron los retoques que se le dieron como
para no tener sorpresas durante el viaje).
Debido a que nos
habían aconsejado que los cuadros de las bicis de carbono eran más “delicados”
que los cuadros de las bicis de aluminio se decidió utilizar el tráiler para
las bicis de aluminio y las de carbono irían en la bodega del motorhome (11 de
aluminio y 9 de carbono). Esto generó la primer discusión “fuerte” en el grupo.
Los de aluminio, muy resentidos por tremenda discriminación, no le perdonarían
este gesto a los de ahora en adelante “pu... carboneros”.
Una vez acomodado todo
en su lugar se hicieron las fotos de rutina y comenzamos nuestro viaje rumbo a
la puna jujeña. Durante el viaje no falto la guitarreada del Ingenieri Casas,
con micrófono y amplificador incluidos, las películas del Sr. Pastorino (con
algunos problemitas técnicos pero que fueron solucionados rápidamente, y como
siempre la calidad de “todas” las películas (sobre todo las gravadas en la laptop) diez puntos!!) y algún que otro
partido de truco (los Sres Buffaz y Pastorino dieron cuenta del Dr de las
Curucuchas y de Eitin, y los Sres Perez y Cima dieron cuenta del tesorero Gimenez y de …… justo me ha
agarrado una amnesia temporal….ya me voy a acordar el año que viene). La cena fue en el motorhome y
temprano nomas nos fuimos a dormir porque la pedaleada del día siguiente no iba
a ser nada fácil.
El motorhome contaba
con 19 camas mas una cama virtual que se tenía que armar en el lugar donde estaban las
mesas, tema no menor fue la ajustada que le hicieron a la cama seleccionada por
el Sr Cima, el cual propiamente dicho se “durmió” y cuando quiso ir a descansar
a “su” cama, previamente seleccionado con la puesta de su bolso al momento de
subir a la mula, se encontró con que la misma ya estaba siendo ocupada (a lo lejos se podía distinguir un calzón verde a lunares negros), motivo
por el cual no le quedó otra al joven Cima que armar la famosa y nunca bien ponderada
cama “nro 20!!”.
Temprano nomas, 6:00
AM del día jueves arribamos al destino en donde comenzaría nuestra recorrido. Se
acomodó todo como para arrancar y a las 08:30 ya estábamos pedaleando rumbo al
norte camino a Punta Corral a través de la Quebrada de Humahuaca.
El camino elegido para
el primer día no fue el “soñado”, ya que no solo tendríamos que subir de los
2100 msnm a los 3860 msnm, sino que en los primeros 10 kms se debía pasar por
el lecho de un rio seco cuyo piso estaba formado por piedras que hacían imposible
hacer que las bicis rueden, motivo por el cual la primera parte se tuvo que
subir caminando con la bici al lado. Para agregarle un poco más de sufrimiento
al arranque el día mucho no acompañaba, con las nubes muy bajas y bastante frío
para la época del año, se nos hacía muy difícil alcanzar el objetivo propuesto
inicialmente de llegar a Punta Corral.
Al llegar al primer calvario (nunca un nombre ha estado tan bien puesto para describir el lugar) se paró a descansar y de paso se aprovechó para almorzar. De los 20
integrantes, 5 decidieron seguir un poco más y el resto decidió emprender el
regreso. De los que siguieron el recorrido en un momento, a los 3.300 msnm y a
4.7 kms del destino, con las nubes a “dos” metros de la nariz y con un
garrotillo infernal, tomaron la sabia decisión de volver con el resto del grupo
ya que las condiciones para pedalear no eran las mejores. El regreso era todo
en bajada hasta la ciudad de Tumbaya, no recuerdo haber pasado tanto frio
arriba de una bici como en esta oportunidad.
Ya en Tumbaya, parte
del grupo que había decidido regresar en primer lugar continuaron en bici su
recorrido hasta el hotel en Purmamarca, el cual según los lugareños estaba a
tan solo “9 kms” (en realidad eran 20 kms y todos en subida). Los Warpes que se
quedaron en Tumbaya fueron a conocer la plaza principal de la ciudad y pasando
por la escuela que se encuentra enfrente de la plaza arreglaron con la maestra
lo que sería la primera donación del viaje. Le entregamos a los chicos pelotas de futbol, vóley
y basket, 20 pares de zapatillas y algunas remeras. Ya el día en esta hermosa ciudad se estaba
terminado, motivo por el cual se cargaron las bicis a la “mula” y se partió
rumbo al hotel en Purmamarca.
El hotel
“Casa de Adobe”, sabiamente elegido por Santiago, se encontraba a 2 kms del centro
de Purmamarca, yendo por el camino al Paso de Jama. Está emplazado en un lugar
único con paisajes espectaculares por donde a uno se le ocurra mirar. Despues de acomodarnos y pegarnos unas duchas nos
reagrupamos en la plaza principal de Purmamarca, una de las ciudades más
pintorescas del país. Cerca de las 21 hs fuimos a cenar a una peña típica del
lugar (lo de Serafina Paredes). Los platos más elegidos de la noche fueron el cabrito y la llama al horno. Después
de escuchar al grupo musical “Los Runas” y de degustar algún que otro vino se decidió
emprender el regreso al hotel ya que al día siguiente nos esperaba el desafío más
importante del viaje “subir la cuesta de Lipan” y sus famosos 4200 msnm. El hecho mas destacable de la noche fue sin dudas el gran aporte "folklórico" Warperiano a la peña, justo en el momento en el cual nos invitan al escenario, los Warpes eligen a su "crédito" en lo que a guitarra se refiere y mandan al Ingenieri Casas para que se haga cargo de la invitación, el mismo sin dudarlo un instante pasa al frente, toma la guitarra "criolla" y pasa a interpretar un tema de ....... "Pink Floyd!!!"......dicen que la tumba de Serafina se movió un poco cuando escucho los primeros acordes...
Ya en nuestro segundo
día de pedaleo el clima nos acompañó ya que se presentaba despejado y fresco.
Desayunamos en el hotel y a las 09 hs comenzamos nuestro recorrido.
Antes de empezar a
pedalear, le llamo mucho la atención al grupo las nuevas ruedas del Sr Luis
Frattiani, las cuales eran mucho más “Finas” que las del resto del grupo (ruedas
“ruteras”). El mismo estaba preparado para todo y quería llegar si o si al
objetivo propuesto. De ahí en adelante ya no sería más para el grupo Luis sino
el “Fino” Frattiani
A 6 kms de comenzar,
pasando por el paraje la Cienaga, efectuamos nuestra segunda donación del viaje
en la escuela del lugar. Como el material de la donación se encontraba en el
motorhome y el mismo se había quedado en el hotel, Luis y German tomaron un
remis para traer el mismo a la escuela. El conductor del remis les informó que continuando por el mismo camino, aproximadamente a 5 kms, en lo que se denomina la "Puerta de Lipan”, se encontraba otra escuela a la cual también podríamos
ayudar. Por tal motivo se dividió en mitades lo que quedaba y se ayudo a ambas
escuelas.
Una vez llegados a la
escuela de la Puerta de Lipan la maestra nos invitó a presenciar un concierto
de alumnos de una escuela de Purmamarca, el cual sin dudas fue uno de los
momentos más emotivos del viaje. Le agradecimos al alumnado y cuerpo de
profesores la posibilidad de presenciar el mismo y les entregamos nuestras
donaciones para después continuar con nuestro recorrido.
Aún quedaban 24 kms
durísimos hasta llegar a los 4200 msnm. La idea era que cada uno suba a su
ritmo para evitar apunamientos y para sorpresa de muchos la gran mayoría de los
warpes llegaron al “deseadísimo” hito de los 4.170 msnm en la cima de la cuesta
de Lipan.
Uno de los hechos más
destacables fue el “terrible y certero” zarpazo que le propinó el Dr Sesin al
Fino Fratari en los últimos 150 metros antes de llegar a la cima de la cuesta
obteniendo el tan ansiado número dos en el podio de llegada.
Fue tal la alegría
del Dr de las Curucuchas por el 2do puesto obtenido que hasta se dio el lujo de atender a dos turistas
que se encontraban en el lugar, “potenciales pacientes” de nuestra querida
República Oriental del Uruguay, ambos con importantes problemas de rodillas, y
en un lapso de dos minutos y, sin ni siquiera requerir/preguntar si se
encontraban afiliados a alguna obra social, el Dr les dio, no solo el visto
bueno, sino que también y por el mismo precio la bendición falada en
portuguei de capia del monte "vose va a sanar!!".
Los efectos de la puna
a 4.200 msnm se hacían sentir con el paso de las horas y por tal motivo a medida que iban llegando los
Warpes, después de las clásicas fotos, emprendían el regreso porque los
mareos ya estaban a la orden del día. El regreso eran 35 kms todo en descenso hasta el hotel en Purmamarca.
Una vez arribados al
hotel y después de una buena ducha partimos rumbo al centro para nuestra
segunda cena. Se eligió un bodegón muy lindo del pueblo en el cual no podían
faltar los cantores que acompañaban con la música típica del lugar. Por el modo de sus "interpretaciones", tan nuestro tan jujeño, pensamos sinceramente que estos cantores tenían un "Dios aparte".
Volviendo al hotel,
pasando por un almacén, nos aprovisionamos de algunas Coca Colas y una
“pequeña” botella de fernet y continuamos con la peña warperiana en las cabañas del
hotel. El Ingenieri Casas saco la guitarra, micrófono y amplificador y seguimos
cantando hasta altas horas de la noche. La revelación de la noche sin dudas fue
el desempeño mostrado en el canto por el Fino Fratari, impecable nos tapó la
boca a todos.
Ya en el tercer día de
pedaleo las piernas se retobaban un poco, ya teníamos dos días de pedaleo con
un ascenso acumulado de más de 3000 metros. El Plan era llegar hasta la
comunidad aborigen Huachichocana, y después recorrer el camino que rodea la
ciudad de Purmamarca. Como en cada uno de los días previos comenzamos subiendo
en el mismo camino que se dirigía a la cuesta de Lipan. Aproximadamente a 9 kms
se encontraba el desvío que nos llevaría a la comunidad aborigen, camino sobre
el lecho de un rio seco de aproximadamente 8 kms todo en subida pero, a
diferencia del camino del primer día, este era bastante mas “transitable”.
Este recorrido fue uno
de los mas lindos y pintorescos de Jujuy. Después de los duros 8 kms llegamos a
la Comunidad Aborigen y fuimos recibidos por Pablo y Maira su hija. Nos mostraron
su escuela, la Iglesia y nos invitaron con un delicioso queso de cabra, hecho con
sus propias manos la noche anterior, y con una Coca Cola que vinieron muy bien para reponer las pocas energías que aun quedaban en los Warpes.
Después de las fotos
respectivas emprendimos la vuelta a Purmamarca. Llegados al pueblo recorrimos
la vuelta de aproximadamente 2 kms que rodea el cerro de los 7 colores, camino que nos permitió apreciar lo
impactante del paisaje lugareño. Terminada la vuelta “acomodamos” las bicis de
manera muy prolija en un restaurant del centro y pedimos “empanadas para todos” y este
sería el final de nuestro viaje en la Puna Jujeña.
Agradecimientos a
todos, en especial a Mariano, el conductor de la mula que se aguantó el viaje “solo”
(....tema para chequear el próximo año….), al Cholo que sigue manejando los fondos
warpes con toda la responsabilidad que esto implica, al padre del pollo Effron
que nos habilitó un trailler para que podamos ir 20 warpes, a Martín que, a pesar de no haber ido, tuvo a su cargo gran parte de la organización, a todos los que
colaboraron con las donaciones, en especial al Guille Zakian de NewSport colaborando
con los 20 pares de zapatillas y 50 remeras, a los que nos dieron juguetes,
remedios, pulóveres, etc´s, etc´s, etc´s.
Gracias Totales!!!!
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